Parecía un domingo más, estaba en mi cama tirado después de haber salido y mi cabeza parecía que iba a estallar de la resaca de la noche anterior. En el cable no había nada ya que las ligas europeas todavía no arrancaron y después de ver perder a Agassi apague la tele y me fui.
Agarré el termo y el mate y arranqué a dar una vuelta.
Termine como de costumbre en las canchas de fútbol de la rambla del Banco República, pero esta vez no había ido a jugar ni a comer un asadito con la gente del cuadro porque el partido se había suspendido.
Había ido a ver si encontraba a algún conocido jugando o alguien para charlar un rato, pero para mi sorpresa no había nadie para conversar ( y eso que siempre estaba lleno de gente dando vueltas por el lugar).
A los 5 minutos estaba dando vueltas por la zona y me percaté que había un arroyo cerca de las canchas( claro!!!!!!, es el Arroyo Carrasco, pensé) y enseguida me pregunté como nunca me había dado cuenta que el arroyo estaba ahí nomás de las canchitas donde jugaba todos los fines de semana.
Lo arranqué a costear mientras escuchaba como los autos pasaban y pensaba "¿¿¿¿Se darán cuenta que acá hay un arroyo como no me percataba yo hasta hace 5 minutos?????".
Mientras buscaba un lugar donde sentarme y tomar unos mates, ya que la vegetación del lugar era bastante "asilvestrada", y rezar para que el dolor de cabeza se fuera, vi algo que me llamó la atención. No se si era porque los domingos uno se cuelga a ver cosas que en el resto de la semana no le da importancia, como puede ser ver el Discovery o Animal Planet o ver cualquier tipo de deporte, esta vez me colgué con una bolsa que flotaba en el arroyo.
Que como yo se ve que no tenia ni idea de donde iba ni porque estaba ahí en ese momento, pero se dejaba llevar por el arroyo al igual que yo. Estuve un buen rato caminando, siguiendo a la bolsa a ver donde iba, hasta donde podía llegar o si simplemente se iba a perder entre la mugre del arroyo o a hundir en cualquier momento.
Después de un rato de estar ahí parado, tomando mate, con la cabeza en nada, sin resaca, y contemplar a la bolsa por un buen rato me di cuenta que ya era tarde y que estaba fresco, así que dejé a la bolsa (mi cuelgue de domingo) y me tome el bondi para casa.
Cuando era de noche y ya estaba de vuelta tirado en mi cama y viendo algo en la tele, pensé: -pasó otro domingo, aunque en realidad no se si fue igual a todos los domingos pasados-. Pero como estaba cansado de no hacer nada apague la tele y me dormí.


acabo de publicar y la verdad no se si deje la pagina bien, porque no encuentro el salir, jaja
perdonen