Quiero lo que soy
Aunque no importe lo que yo sea, ellos ya saben lo que soy, saben como pensar lo que quieren y verlo. Lo encuentran en todo momento, aunque para ello tengan que hacer largos recorridos intelectuales unas veces, materiales otras tantas, ver pedazos como detalles para luego olvidarse de los detalles, descuidar y despreciar ambas márgenes, para luego no querer vivirlas, no saber que hacer con esto, aprovechan para separar, separarse, negarse dándose la espalda, sin embargo se encuentran a la misma vista las dos, altas velocidades de vías rápidas cerca de caminitos de tierra lentos, pasto cuidado y vegetación crecida por si misma, animales libres, espacio vacío, garitas de distinta calidad desde sarcófagos de lata inhumanos, clásicas art deco, estilo country, también fiambreras, las formas de vivir desde ranchitos de lata a mansiones, cooperativas sencillas a barrios country anhelando otra forma de vida con fascinación, es el querer estar lejos pero tener que estar cerca.
Un puente une las dos márgenes, acortando las distancias, evitando una larga caminata, confundiendo y despertando la cercanía de casas lujosas con casas precarias.
Otro puente el de las Américas es algo, algo para que se vea, y efectivamente se ve desde muchas lugares y desde la rambla en toda la diversidad encuentra una jerarquía, parece por momentos innecesario por otros da una característica al lugar una marca en el territorio, con energía brutal levanta unos poquitos metros a los autos que lo cruzan.
Los lagos son naturales con flora y fauna en estado silvestre, pedazos de la obra del hombre, geométricos nacidos de lotes de tierra que se les extrajo la arena, por lo que posteriormente se inundaron perpetuamente.
Con la capacidad de recortar y pegar, transformar y olvidar, hoy me levante en mi enrome y maravillosa casa, aunque se que todos los días una habitación se derrumba, tengo mis formas para enterarme a veces por la noche la habitación donde duermo le faltan minutos para caer al piso, pero tengo detectores que me lo advierten con el tiempo como para abandonarla, además siempre hay alguien despierto en la casa le pago para eso, repito cada uno de los espacios para poder ir a cualquier sitio, cuando alguno esta por caer, además descubrimos con el arquitecto que si las habitaciones son lo suficientemente grandes solo caen en parte y puedo cambiarme a otra parte, por lo cual no es poco probable que no este libre de estar en donde quiero.
Mi vecino el pobre murió aplastado, en realidad es por imprudente, por vago, por atorrante, seguro que siempre quiso morir aplastado.

